Escudo

ESCUDO EPISCOPAL

 

FE, HISTORIA, MINISTERIO Y ORIGEN SON SIMBOLIZADOS EN UN ESCUDO.

 

INTRODUCCIÓN

Desarrollada durante la edad media, la heráldica era un método visual de comunicación que transmitía información esencial acerca de una persona o un lugar: nos habla sin usar palabras. Aún las familias de clases sociales desfavorecidas (siglo XIII) tenían sus escudo de armas, que las identificaban.

La Iglesia Católica ha preservado esta costumbre heráldica antigua. De este modo los documentos sellados o las obras construidas pueden remitirse al pastor en turno de una Iglesia particular. Conociendo el lenguaje de los símbolos podemos aprender aspectos de nuestra fe, de la historia local, del ministerio ejercido y del origen de nuestro pastor.

EXPLICACIÓN DEL ESCUDO:

 El escudo es enmarcado o “timbrado”, con un sombrero episcopal o capelo de peregrino puesto encima del escudo, con una cuerda terminada en seis borlas de tres filas a cada lado.

 Una Cruz con una paloma al centro, divide los cuatro cuarteles del escudo, recordando el Año 2000, año del Jubileo del Nacimiento del Señor, mismo año en que S.S. Juan Pablo II dispuso la erección de la Diócesis de Córdoba (15 de abril – 14 de Junio de 2000). En el logotipo jubilar al centro de la cruz se entrelazaban 5 palomas que simbolizaban la presencia del Espíritu en los cinco continentes. Aquí se dejó una sola paloma.

 En el cuartel de arriba a la izquierda: un árbol es resguardado por un león y rodeado por las cruces de San Andrés: representa en heráldica el nombre de “Eduardo” que en antiguo sajón significa “el guardián del huerto o de la heredad”.

 En el cuartel de arriba a la derecha: Una silueta del Cerro de la Silla (emblema de Monterrey, lugar de donde viene) y una Estrella (símbolo de María, Madre de Esperanza).

 En el cuartel de abajo a la izquierda: un pergamino que representa el Libro de la Palabra de Dios y las letras griegas ALFA y OMEGA, que en el Apocalipsis se refieren a nuestro Señor Jesucristo, Principio y Fin de la Vida y de la historia de la Salvación. El Obispo es enviado al servicio de esta Palabra que da Vida.

 En el cuartel de abajo a la derecha: Una sección de acueducto y una palma: Mismo emblema que aparece en el frente de la Catedral de la Inmaculada y en algunos sellos antiguos para designar la Iglesia de la Ciudad de Córdoba. (Se han dado varias interpretaciones a este antiguo emblema y a sus elementos: agua, acueducto y palma).

 La cruz descrita como el segundo de los elementos tiene estrecha relación con el lema que se lee abajo del escudo: “In Unitate Spiritus”: “En la unidad del Espìritu”. Como en la Santísima Trinidad, el Espíritu es el Amor eterno que une al Padre y al Hijo, así en la Iglesia es el que mueve la Iglesia y la lleva a la unidad querida por Cristo.